Punción seca… ¿la conoces?

Aplicamos en nuestra consulta esta técnica, basada en la introducción de agujas a

través de la piel, sin extraer o inocular fluido alguno, usando tan solo el estímulo

mecánico que ejerce la aguja sobre el tejido diana y los efectos que produce a fin de

tratar diferentes patologías.

Su principal uso es el tratamiento del PGM (punto gatillo miofascial), que te sonará de

haberlo escuchado en la consulta de fisioterapia. Pero… ¿qué es?, ¿tiene solución?.

Un PGM se define como un área hiperirritable alojado en una banda tensa de fibras

musculares. Provoca mucho dolor (hiperalgesia), y frecuentemente, alodinia cuando se

le aplica compresión, provocando otros síntomas o signos como:

– Dolor referido

– Trastornos motores (restricción de movilidad, debilidad…)

– Alteraciones autonómicas.

De acuerdo a la teoría sobre la naturaleza de los PGM (David Simons, 1996): son

pequeñas contracturas causadas por disfunciones de las placas motoras, capaces de

generar la tensión de la banda tensa en la que se alojan.

La punción seca, (técnica invasiva: aguja), requiere de una correcta valoración y

localización del tejido a tratar. Un diagnóstico exacto y preciso de donde se encuentra

el PGM, para conseguir que la intervención sea eficaz, o de lo contrario, se convierte

en incierto y de resultados imprevisibles. Recientemente se han publicado diferentes

estudios que avalan la utilización de esta técnica en las alteraciones

musculoesqueléticas.

Por ello, en nuestra consulta de DeportClinic, tratamos diferentes PGM orientados y

guiados por la ecografía (Punción seca ecoguiada), proporcionando seguridad en la

aplicación, validez y fiabilidad, confirmación diagnóstica y eficacia terapéutica,

disminuyendo riesgos y efectos adversos.

Bibliografia/Referencias:

Fisioterapia Invasiva, 2º Edición, Elsevier (Valera y Minaya)

Mayoral del Moral O. Dry Needling Treatments for myofascial trigger points. J

Musculoskelet Pain 2010;18(4):411-416



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